La Comarca del Matarraña acogió los días 3 y 4 de junio el IV Congreso Nacional de la Marca de Calidad Territorial, un encuentro que reunió en este territorio a representantes institucionales, empresas, entidades adheridas y profesionales vinculados al desarrollo rural sostenible y a los valores que impulsa esta red de calidad territorial a nivel nacional y europeo.  Los territorios que están adheridos a la Marca son: En Andalucía, Altiplano de Granada, la Alpujarra-Sierra Nevada de Granada, El Condado de Jaén, La Campiña y Los Alcores de Sevilla, Los Pedroches, el Poniente Granadino y la Vega Sierra Elvira. En Aragón, además de la Comarca del Matarraña, participan los Grupos de Acción Local que agrupan Calatayud y Aranda, así como Bajo Martín y Andorra- Sierra de Arcos. En Cantabria, la marca está implantada en los Valles Pasiegos. Y en Castilla y León, integran la red los territorios de Amaya Camino de Santiago, Las Merindades, Tierra de Pinares y la Zona Oeste de Salamanca.  Además de los representantes de estos territorios, en el congreso participaron las empresas y organismos que están adheridos a la Marca de Calidad Territorial Matarraña. 

Bajo el lema ‘Calidad Rural, territorios que inspiran’, el congreso convirtió al Matarraña en punto de encuentro para el intercambio de experiencias y la reflexión conjunta entre territorios que comparten una misma manera de entender el desarrollo: desde la identidad, la sostenibilidad, la cooperación y el compromiso con las personas y el territorio.  El modelo de trabajo de la Marca de Calidad, tiene como objetivo poner en valor los productos, servicios, empresas y entidades que trabajan desde la responsabilidad social, la autenticidad y el arraigo al territorio.

El Congreso combinó espacios de trabajo y reflexión con visitas a distintos municipios del Matarraña, permitiendo a los asistentes conocer de primera mano el patrimonio, el paisaje, la gastronomía y la esencia de un territorio que ha sabido conservar su identidad como uno de sus principales valores de futuro.

El programa se inició el miércoles, 3 de junio, a las 18:00 horas, con el acto de apertura y presentación oficial del congreso, que tuvo lugar en el castillo de Valderrobres. A continuación, se celebró la conferencia inaugural a cargo de Isabel Sánchez Tejado, especialista en turismo rural y defensora del mundo rural como espacio de identidad, sostenibilidad y transformación social. Su intervención abordó el potencial de los territorios rurales, capaces de crear impacto positivo y oportunidades de futuro.  Esta ponencia inaugural fue abierta a todo el público.

La jornada continuó con un recorrido por la localidad de Valderrobres y Monroyo.

El jueves, 4 de junio, las actividades se trasladaron al Santuario de la Virgen de la Fuente de Peñarroya de Tastavins, donde se desarrollaron las jornadas de trabajo y la Asamblea General de la Marca de Calidad Territorial. De las mesas de diálogo y colaboración, facilitadas por Diego Chueca, de Inteligenciacolectiva, se elaboró un documento de conclusiones que marcó el camino de las futuras acciones que se ejecutarán para seguir desarrollando la Marca. 

Durante esta sesión se compartieron experiencias, buenas prácticas y líneas de trabajo orientadas a seguir fortaleciendo la red de territorios adheridos a la Marca de Calidad Territorial y a afrontar, de manera conjunta, los retos de futuro del medio rural. Estas mesas participativas iban dirigidas a los territorios que participan en el congreso y a las empresas y agentes del Matarraña que ya están trabajando en la Marca de Calidad Territorial. 

La programación continuó con una visita a Cretas y Calaceite, donde se celebró el acto de clausura del congreso, se leyó y se firmó el documento de conclusiones, y se entregaron las certificaciones a las entidades adheridas a la Marca de Calidad Territorial-Matarraña que renovaban su distintivo o lo obtenían por primera vez.

Con este congreso, el Matarraña se ha convertido durante dos días en escaparate de un modelo de desarrollo que mira al futuro sin perder de vista aquello que hace únicos a los territorios: su identidad y sus personas manteniendo viva la memoria y el carácter de esta tierra.